Diario de mi vida


Volvió a guardar su móvil y me ordenó que la follara ya por delante, que lo estaba deseando. Yo continuaba tendido en la arena y empapado por el orín de la mujer. Ella aprovechó para manosearme mi polla hasta proporcionarle una cierta dureza. Entonces se abrió de piernas, se separó con las manos los labios vaginales y se agachó sobre mí hasta que mi polla quedó engullida por su coño. Cuando estaba totalmente dentro, comenzó a cabalgar sobre mi pene, mientras sus senos botaban al compás del movimiento. Le coloqué mis manos sobre sus senos y le pellizcaba los pezones. Los tenía completamente tiesos y eran tan gruesos que se le debían de marcar a través de cualquier prenda que se pusiera. Su cuerpo comenzó de nuevo a sudar y las gotas de ese sudor iban cayendo sobre mi propio cuerpo. Ella seguía moviéndose insistentemente y de su vagina comenzó a chorrear flujo de forma exagerada, producto de un orgasmo. Aceleró sus movimientos, ya totalmente cubierta de sudor y con el rostro enrojecido por el esfuerzo y la excitación. Yo ya no aguanté más y me corrí dentro de aquel maravilloso coño depilado. En cuanto sintió mi semen en su interior, Claudia puso cara de satisfacción y comenzó a parar hasta detener por completo sus movimientos. Se tumbó exhausta a mi lado y estuvimos así varios minutos hasta que nos dimos un baño para refrescarnos y quitarnos la arena que teníamos pegada a nuestros cuerpos sudorosos.
film x
porno français
video sexe
xvideos
hentai
coqnu
porno arabe
porno gay
japonaise
lesbiennes
partouzes
xnxx
xhamster
porno vintage
italien
Cuando salimos del agua, nos secamos y comenzamos a vestirnos. Claudia se puso sus shorts vaqueros sin nada debajo, pues me había regalado el tanga del bikini, y después la camiseta negra. Yo también me vestí, recogimos las toallas y abandonamos la playa. La acompañé hasta donde había dejado aparcado su coche, a unos 500 metros de la playa.




Book Musicien : Diario de mi vida


99 visiteurs